viernes, 24 de octubre de 2014
¿Quiénes inspiraron a Cortazar?
El
escritor Julio Cortázar sentía un gran interés por los antiguos escritores clásicos. Fue
fundamental la presencia del profesor argentino Arturo
Marasso, quien lo incitó a leer, prestándole frecuentemente libros
de su propiedad. Un punto de inflexión juvenil en su manera de escribir se
debió al libro Opio: diario de una desintoxicación de Jean Cocteau,
que fue uno de sus libros fijos de cabecera. Cortázar sostuvo así desde su
juventud una gran admiración por la obra de este autor, así como por la de John Keats,
que continuó siendo con los años uno de sus poetas favoritos.
También, sintió una gran admiración por la obra del argentino Jorge Luis
Borges, una admiración
que fue mutua pese a sus insalvables diferencias ideológicas.
Sus gustos literarios eran muy amplios, y sentía
una especial atracción por los libros de vampiros y fantasmas, lo que debido a
su alergia al ajo,
era motivo de bromas por parte de sus amistades.
Reseña de cuentos
"Casa tomada"
El cuento de La casa tomada narra cómo dos hermanos son
expulsados de su propia casa familiar a causa de “algo” que se va apoderando de
ella, desplazándolos poco a poco a lo largo de las habitaciones de la
casa. Al personaje principal, al igual que a su hermana, le gusta la casa
por ser espaciosa y antigua y, además, por guardar los recuerdos de su familia.
Él es un hombre culto, amante de la literatura francesa. Ella una mujer
tranquila y sencilla a la que le gusta pasar el día tejiendo. Ambos viven la
situación como si nada estuviera pasando, no se sienten asustados, se toman la
apropiación de la casa por lo desconocido como algo normal e
irremediable. Viven solos, tan sólo acompañados por lo que se apodera de
casa. Realizan las tareas de limpieza juntos, cooperando por igual. No
trabajan, el dinero les llega de los campos que, posiblemente, poseen y
explotan sus trabajadores. En vez de hermanos, su relación parece más bien la
de una pareja.
Los dos se caracterizan por no evolucionar en carácter a lo
largo de la obra. Siempre se comportan igual, siguiendo la rutina del día a
día.
A lo largo de “Casa Tomada”, Irene y el narrador se encuentran
amenazados por un murmullo externo y en vez de enfrentar este conflicto, se
repliegan cada vez más hasta finalmente quedar fuera.
En cuanto al tiempo narrativo, la acción que narra transcurre en
más tiempo del que aparenta, tan sólo cuenta los hechos más importantes, es
decir, el avance en la posesión de la casa, y, también, la descripción de ésta
y de su hermana.
"Axolotl"
El cuento trata sobre un hombre que está
facinado con los axolotls del Jardin des Plantes, en París. Tanto que termina
por convertirse en uno de ellos. Tres veces por día, el hombre iba al Jadin a ver a esos animalitos
apretados en su acuario, veía sus cuerpos traslúcidos y lechosos, sus delicadas
colas de lagarto, sus caras Aztecas triangulares, planas y rosadas, sus patas
diminutas con dedos casi humanos, los ramitos que brotan de sus branquias, el
brillo dorado de sus ojos, la manera en que casi no se mueven y de vez en
cuando agitan sus branquias o se echan a nadar con una sola ondulación de
cuerpo. Parecen tan extraños que el hombre se convence de que no son solo
animales, sino que guardan una misteriosa relación con él, que están confinados
en silencio al interior de sus cuerpos, pero de alguna manera le suplican con
sus pulsantes ojos dorados que los salve. Un día, el hombre está
observando a los axolots como de costumbre, con el rostro muy cerca de exterior
del acuario, pero de repente, el "yo" se encuentra ahora en el
interior del acuario y observa al hombre a través del cristal. El cuento
termina con el axolotl albergando esperanza de haberle comunicado algo al
hombre, de haber enlazado las calladas soledades de ambos.
"Lejana"
La protagonista del cuento es Alina Reyes, que vive en
Buenos Aires y registra en su diario no sólo su acontecer cotidiano sino sus
más disparatadas ocurrencias y fantasías. Pero sobre todo el diario consigna
las extrañas y recurrentes premoniciones de Alina a partir de la figura de una
mujer desconocida, otra muy distinta a ella, una “lejana” que vive en Budapest,
una indigente, que sufre frío y a la que su marido maltrata y golpea y por la que
siente una “súbita y necesaria ternura”.
Una imagen reiterativa en toda la obra de Cortázar la constituye el puente que permite a los personajes establecer un tránsito y un medio de comunicación entre un ámbito y otro, entre una y otra personalidad, entre su realidad y la posibilidad de otra realidad para trocar sus identidades. Alina no siente, “sabe” que en algún lado debe cruzar un puente, sin entender cabalmente ni su significado ni su origen ni propósito. El cambio de identidad que se produce en Alina se irá manifestando de manera inconsciente e incluso a través del propio lenguaje: “porque soy yo y le pegan”.
Alina se casa y le pide a su esposo que la lleve de luna de miel a Budapest. Él accede y, la segunda tarde del viaje, ella sale a caminar sola por la ciudad. Su intuición la guía y logra llegar al puente sobre el Danubio donde ya la aguarda la harapienta mujer de pelo negro y lacio, “la lejana”. Una y otra se miran y caminan hasta la mitad del puente donde sin saberlo se han dado cita, como si sus almas se hubieran puesto previamente de acuerdo. Al encontrarse frente a frente y sin saber por qué, se estrechan en un abrazo fraternal durante el cual Alina y “Lejana” se fundirán y cambiarán sus identidades para que la primera se quede en Budapest mientras la segunda, “lindísima en su traje gris” vuelva al hotel donde la espera Luis María, su esposo. Esta última parte, la del encuentro, ya no se narra a través del diario de Alina sino por medio de un narrador omnisciente que nos adelanta que eso ocurrió dos meses antes de su divorcio, con lo cual se refuerza la idea de que Alina mantuvo su apariencia pero cambió su identidad dejando su ser amable y burgués en su propio cuerpo pero depositando su alma en aquella lejana harapienta, fatigada y muerta de frío, que se ha convertido en su doble.
Una imagen reiterativa en toda la obra de Cortázar la constituye el puente que permite a los personajes establecer un tránsito y un medio de comunicación entre un ámbito y otro, entre una y otra personalidad, entre su realidad y la posibilidad de otra realidad para trocar sus identidades. Alina no siente, “sabe” que en algún lado debe cruzar un puente, sin entender cabalmente ni su significado ni su origen ni propósito. El cambio de identidad que se produce en Alina se irá manifestando de manera inconsciente e incluso a través del propio lenguaje: “porque soy yo y le pegan”.
Alina se casa y le pide a su esposo que la lleve de luna de miel a Budapest. Él accede y, la segunda tarde del viaje, ella sale a caminar sola por la ciudad. Su intuición la guía y logra llegar al puente sobre el Danubio donde ya la aguarda la harapienta mujer de pelo negro y lacio, “la lejana”. Una y otra se miran y caminan hasta la mitad del puente donde sin saberlo se han dado cita, como si sus almas se hubieran puesto previamente de acuerdo. Al encontrarse frente a frente y sin saber por qué, se estrechan en un abrazo fraternal durante el cual Alina y “Lejana” se fundirán y cambiarán sus identidades para que la primera se quede en Budapest mientras la segunda, “lindísima en su traje gris” vuelva al hotel donde la espera Luis María, su esposo. Esta última parte, la del encuentro, ya no se narra a través del diario de Alina sino por medio de un narrador omnisciente que nos adelanta que eso ocurrió dos meses antes de su divorcio, con lo cual se refuerza la idea de que Alina mantuvo su apariencia pero cambió su identidad dejando su ser amable y burgués en su propio cuerpo pero depositando su alma en aquella lejana harapienta, fatigada y muerta de frío, que se ha convertido en su doble.
"Circe"
La historia transcurre en el barrio de Almagro. Delia Mañara
es bruscamente criticada por vecinos. Principalmente, suelen decir que ella
envenenaba a sus ex novios. Sin embargo, hay un muchacho en el barrio que cree
lo contrario ya que está profundamente enamorado de la acusada. Él culpa a
amigos y familiares de ser unos chismosos y defiende con su vida a la chica. Cuando comenzaron a salir Delia Mañara
y Mario, ella no es capaz de demostrarle cariño. Simplemente, le dice que
pruebe sus delicias. Ella prepara licores y bombones, y se los hace probar sólo
a él, ni siquiera la familia se atreve a degustar de ellos.
Un día, Mario comienza a recibir anónimos que le advierten que no se relacione con Delia Mañara ya que va a terminar mal. Sin embargo, él los ignora. Le comenta lo que le estaba ocurriendo al padre de su novia, y le dijo que él teme que Delia también los esté recibiendo. Él describe a su prometida como "delicada y sensible", por otro lado el padre de Delia lo niega. Una noche, Mario, cena en la casa de Delia. Ese mismo día Mario y Delia se asoman a una ventana mientras que Mario come uno de sus bombones. De pronto, Mario observa que en el bombón hay algo extraño, y vio restos de una cucaracha en el bombón, entonces lo hizo añicos y lo arrojó en la cara a Delia, que quería llorar, pero Mario empezó a estrangularla. Los Mañara seguro que estaban tras la puerta, deseando que él la matara, pero al final la dejó caer casi sin respiración y se marchó sin matarla, compadeciendo a la familia.
Un día, Mario comienza a recibir anónimos que le advierten que no se relacione con Delia Mañara ya que va a terminar mal. Sin embargo, él los ignora. Le comenta lo que le estaba ocurriendo al padre de su novia, y le dijo que él teme que Delia también los esté recibiendo. Él describe a su prometida como "delicada y sensible", por otro lado el padre de Delia lo niega. Una noche, Mario, cena en la casa de Delia. Ese mismo día Mario y Delia se asoman a una ventana mientras que Mario come uno de sus bombones. De pronto, Mario observa que en el bombón hay algo extraño, y vio restos de una cucaracha en el bombón, entonces lo hizo añicos y lo arrojó en la cara a Delia, que quería llorar, pero Mario empezó a estrangularla. Los Mañara seguro que estaban tras la puerta, deseando que él la matara, pero al final la dejó caer casi sin respiración y se marchó sin matarla, compadeciendo a la familia.
"Carta de una señorita a
parís"
En este cuento el protagonista
narrador vomita conejitos. Una chica llamada Andrée le prestó su apartamento
mientras ella está en París. Todo en el apartamento está perfectamente
ordenado, y el personaje siente vergüenza de mover incluso las piezas más
pequeñas. El motivo de la carta, se debe a un problema más bien físico que
atraviesa el personaje: vomita conejitos. Este incidente, descrito con detalle
y que podría parecer una extrañeza, es para él de lo más natural. Lo ha hecho
por mucho tiempo en periodos regulares de varias semanas, por lo que ya está
tan habituado que incluso tiene un espacio con alimentos para los conejitos en
su balcón. Sin embargo, al mudarse comienza a vomitar conejitos cada uno o dos
días. Pronto no sabe qué hacer con ellos ni cómo ocultárselos a la mucama,
que cree que desconfían de su honradez. Los encierra en el clóset del
dormitorio durante el día y los deja salir durante la noche. Al principio son
hermosos y tranquilos por lo cual le es imposible matarlos, pero con el tiempo
se convierten en feos y rompen todo. Mientras solo fueron diez tenía
perfectamente resuelto el tema de los conejitos. Pero cuando el undécimo
apareció, ya no pudo contener la situación. El narrador ha hecho todo lo
posible por limpiar y reparar lo que los animales han roto, y le deja la carta
en el apartamento para que no se pierda en el correo. Concluye con un "No
creo que les sea difícil juntar once conejitos salpicados sobre los adoquines,
tal vez ni se fijen en ellos, atareados con el otro cuerpo que conviene
llevarse pronto, antes de que pasen los primeros colegiales".
"Continuidad de los
parques"
Un hombre vuelve en tren a su finca después de resolver
negocios, trata con su mayordomo sobre aparcerías y le escribe a su
apoderado. Se sienta en su sillón de terciopelo verde que da la espalda a la
puerta y se pone a leer una novela que está a punto de terminar.
La novela trata de una pareja de amantes que se encuentran en
una cabaña, él tiene una herida en la cara por una rama, ella lo está
esperando. Ella quiere acariciarlo pero él la rechaza porque han premeditado el
encuentro para planificar cómo iban a matar a alguien. Buscan coartadas y
eliminan posibles errores. Se acerca el anochecer. Se separan a la salida de
la cabaña; ella va para un lado y él para otro, sale corriendo entre los setos
y los árboles para llegar a una casa. En el camino, los perros no deben ladrar
y el mayordomo no debe estar: todo se cumple como lo han planeado. Sube el
porche y entra a la casa. Recuerda lo que le dijo la mujer: primero una sala
azul, luego una galería, una escalera alfombrada y al final dos puertas, no
habrá gente en las habitaciones. Una vez que entra en la última habitación con
el puñal en la mano, ve a un hombre de espaldas a la puerta sentado en un
sillón de terciopelo verde leyendo una novela.
En ese momento el lector se da cuenta de que el hombre en el
sillón es la víctima del protagonista de la novela. En el cuento se unen
dos historias: la del hombre que lee la novela y la de los amantes que van a
matar al marido.
"La noche boca arriba"
Trata sobre un joven de una ciudad que al salir de un hotel
tiene un accidente en motocicleta por querer evitar el choque con una mujer y
es trasladado al hospital. Mientras está en la camilla, cada cierto tiempo se
queda dormido y mientras duerme sueña que está en la selva de México durante
las guerras floridas huyendo de los Aztecas que quieren
atraparlo para sacrificarlo. Luego de varios sueños, en uno de ellos descubre
que ya es un prisionero de los aztecas y que está a punto de ser sacrificado.
En ese momento desea despertar y volver desesperadamente a la sala del
hospital. Al final, descubre que el verdadero sueño es el del accidente en
motocicleta y el hospital y que la realidad es en la que va a ser sacrificado
en la selva de México por los aztecas.
En esta guerra en vez de matar a sus enemigos en batalla, el
objetivo era capturarlos y llevarlos vivos a su capital, donde los sacerdotes
los sacrificaban sobre una de sus pirámides, lo ponían en una piedra "boca
arriba" y les quitaban el son con un puñal de piedra. Era costumbre de los
aztecas proveer prisioneros para los sacrificios que les hacían a sus dioses.
Existe una confusión entre el sueño y la realidad. Lo fantástico
reside en que el personaje sueña con realidades que no conoce, con un futuro
remoto. un elemento extraño, insólito irrumpe en la realidad cotidiana y
produce un mundo diferente, cuyos fenómenos extraños enfrentan al lector con la
problemática realidad/irrealidad.
"Instrucciones para llorar"
Cortázar expone en el relato los pasos y
formas de lograr el llanto desde su perspectiva, plantea una idea más bien
objetiva y certera de la manifestación de la tristeza, obviando la necesidad
imperante de expresar la fluidez particular de sentimientos puros y
espontáneos. Manifiesta la expresión de las lágrimas como el clímax referencial
del acabo de una emoción, en una duración pertinente y casi fugaz. De inicio a
fin, el autor intenta plantear una forma consecutiva y lineal del llanto.
Entendiendo que su intención primera es formular la instrucción de la expresión
de un sentimiento, referencia por supuesto pedante para catalogar una sensación
tan ambigua, quiénes serán los receptores particulares de una obra de esta
envergadura, cuál será el nexo esencial del lector con las ideas fundamentales
que conforman el escrito.
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